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Este tema es muy interesante, ya que en las últimas décadas ha despegado de forma impresionante. Y lo ha hecho por que muchos médicos recomiendan estos juegos para ejercitar la memoria y ayudar así a que los pacientes mantengan durante más años su capacidad cognitiva y su memoria.

Si a esto le sumamos el éxito de las plataformas digitales, los juegos electrónicos,… nos daremos rápidamente cuenta que la posibilidad de encontrar juegos para ejercitar la memoria es infinito hoy día (anteriormente disponíamos sólo de juegos de mesa,..).

Pero pongámonos en contexto…

Hasta finales del siglo XX se creía que las neuronas morían y ya no se recuperaban. Hoy día se sabe que podemos “mimar” nuestras neuronas existentes con juegos, adivinanzas,… y que incluso podemos fabricar de nuevas si nos ejercitamos correctamente (esto requiere de un buen entrenamiento, por que primero debemos cambiar nuestra manera de pensar, y si lo logramos, obtendremos sentimientos diferentes, y esos sentimientos provocarán la fabricación de unas proteínas nuevas en nuestros genes, que a su vez llevan a desarrollar redes neuronales nuevas).

Reconozco que esto que acabo de escribir puede sorprender a más de uno, pero es que no lo digo yo,… Yo lo oí la primera vez del Dr. Joe Dispenza, quien explicó sus hallazgos en un seminario en Barcelona en el año 2012. He continuado estudiando con él, he leído sus investigaciones y experimentos,… en definitiva, que él es el responsable que yo haya entrado en el fascinante mundo de la mente y sus posibilidades.

Pero no vamos a profundizar más sobre ello en este artículo, así que nos quedamos con el nivel de evidencia que dice que si ejercitamos nuestra mente, logramos (en el peor de los casos) quedarnos como estamos y no empeorar. Que no es poco…

A los médicos les preocupaba el aumento de la pérdida de memoria en pacientes mayores y se dieron cuenta que cada vez había (hay) más personas mayores que viven solas, y después de realizar varios estudios (en diferentes partes del mundo) se publicó que esa soledad parecía ser una de las causas de la pérdida de memoria. Es decir, a parte del hecho de que envejecemos más, si le sumamos que vivimos solos, y que puede que pasen días sin hablar con nadie, esa la falta de “ejercicio” de las neuronas podría traducirse en una pérdida de memoria. Por el contrario, vieron que el simple hecho de tener una mascota ayudaba a romper esa “soledad” tan profunda, por que se comunicaban con el perro, el gato. Se preocupaban, les daban de comer…. Y todo eso ya son estímulos para nuestro cerebro.

Ejercicios para la memoria

Así pues,… ¿cómo podemos ejercitar nuestra mente? Hay muchos juegos, trucos, ejercicios para ejercitar la mente de una forma fácil y divertida. Por ejemplo, está el clásico juego de encadenar una lista de palabras y memorizarlas. Por ejemplo: casa, pera, tetera, botella,…. Se suele empezar con pocas palabras en la lista y cuando ya la dominas, puedes pasar a una nueva lista ampliada,… y así,…

– Otro ejercicio que funciona muy bien es el de ver una película o leer un libro y al terminarlo, compartirlo con alguien pero explicándole toda la historia sin dejar ningún detalle.

– Otra opción es la de memorizar un poema o canción

– Tratar de acordarte de las cosas que debes hacer hoy sin agenda

– No utilizar la calculadora para operaciones sencillas (hacer el cálculo mentalmente)

– Cuando nos presenten a alguien nuevo, repetiremos su nombre varias veces mentalmente pero esperando 30 segundos entre una y otra vez

– El juego de las parejas (suele haber unas 18 parejas de fotos, dibujos,….) que pones boca abajo. En cada turno un concursante levanta 2 cartas, se ven los dibujos y si son pareja las guarda, si no lo son, las gira de nuevo y las deja en el mismo sitio. Se trata de recordar (usando tu memoria fotográfica) donde está cada dibujo/foto para poder ir haciendo parejas y gana el que más parejas tenga.

– En la cola del banco podemos contar cuando tarda el cajero en atender a cada persona,… la cuestión es no dejar al cerebro irse de vacaciones.

Ya veis que de opciones hay muchas,…Es cuestión de encontrar el juego o actividad que mejor nos encaje por nuestra manera de ser, gustos,… y …. ¡A EJERCITAR LA MENTE!