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Primavera y polen
La primavera está en el aire, y no sólo en sentido figurado, el polen, esporas y otros alergénicos, acompañan la estación, siendo su vehículo más común, las corrientes de aire. Es por ello que durante la primavera, las personas que sufren de la conocida fiebre del heno o rinitis alérgica, experimentan síntomas, como constipación nasal, comezón en la nariz y corrimiento nasal, dolor de cabeza, entre otros.

Para poder evitar estos síntomas, es importante identificar que alérgeno es el que los ocasiona, usualmente es el polen o las partículas de polvo, y es en base a este conocimiento que debemos cuidar la exposición a los mismos factores. Existen muchos tipos de alérgenos, y estos pueden variar dependiendo de la zona en la que nos encontramos.

El clima puede favorecer o empeorar una rinitis alérgica, por ejemplo, durante los días lluviosos, nublados o sin viento, la condición mejora, ya que regularmente en estos días no hay tanto polen en el ambiente.

Recomendaciones generales cuando hay síntomas
Por último, seguir las siguientes recomendaciones puede ser igualmente útil para evitar que los síntomas se acentúen.

Evita consumir bebidas alcohólicas, ya que en algunas personas, el alcohol puede empeorar los síntomas, por lo que cuando existen síntomas de alergia, es mejor evitar su consumo.

No practiques buceo o natación bajo el agua cuando se presentan síntomas. Uno de los más comunes suele ser inflamación de oídos, y estas actividades pueden agravar dicha condición.

No cortes el pasto durante la temporada cuando hay más polen, y evita el césped que ha sido podado recientemente.